El primer ministro de Chequia, Andrej Babiš, ha declarado que su gobierno luchará para que la sanidad siga siendo elegible para fondos europeos después de 2027. Esta posición surge ante la necesidad de renovar equipamiento hospitalario adquirido con recursos de la UE en la última década y el debate sobre el nuevo marco financiero plurianual 2028-2034. Según datos de la Comisión Europea, Chequia recibe en el periodo 2021-2027 unos 499 millones de euros en fondos de cohesión para infraestructuras sanitarias, de los que 101 millones se destinan a servicios y aplicaciones de salud digital. La propuesta de la Comisión para el próximo presupuesto asciende a casi 2 billones de euros, con mayor flexibilidad pero también mayor competencia entre prioridades nacionales. Babiš ha señalado que se hará todo lo posible para obtener estos recursos, ya que contribuyen de forma significativa al sistema sanitario checo.
El nuevo marco presupuestario y la posición checa
La Comisión Europea ha propuesto un presupuesto de casi 2 billones de euros para 2028-2034, con énfasis en flexibilidad y fusión de instrumentos en planes nacionales y regionales de asociación. Esta reforma podría permitir a los Estados miembros mayor libertad para asignar fondos, pero obliga a la sanidad a competir con otras prioridades. Chequia ha dependido tradicionalmente de los fondos de cohesión para inversiones sanitarias. El primer ministro Babiš ha anunciado que presionará para mantener la elegibilidad de la sanidad en el próximo periodo. Hospitales como Motol y Homolka en Praga ya cuentan con equipos de tomografía computarizada con once años de antigüedad que requieren sustitución. Un ejemplo de inversión prevista es el primer escáner PET de cuerpo entero del país, con un coste estimado de 12,5 millones de euros.
Inversiones actuales en salud digital y cohesión
En el periodo 2021-2027, Chequia destina 499 millones de euros de fondos de cohesión a sanidad: 187 millones a mejora de instalaciones, 117 millones a equipamiento médico y 101 millones a servicios y aplicaciones digitales. Estos recursos han permitido modernizar infraestructuras y adquirir tecnología que ahora alcanza el final de su ciclo de vida útil. El ministro de Sanidad checo, Adam Vojtěch, ha indicado que, si los fondos europeos no continúan, se recurrirá al presupuesto estatal o a préstamos del Banco Europeo de Inversiones, que ofrecen condiciones más favorables que los préstamos comerciales. La continuidad de la financiación resulta clave para sostener el ritmo de renovación tecnológica en el sistema sanitario.
Programas europeos de apoyo a la salud digital
La Unión Europea dispone de varios instrumentos que financian la salud digital, entre ellos el programa UEproSalud con 4.400 millones de euros para 2021-2027, el Programa Europa Digital, el Mecanismo Conectar Europa, Horizonte Europa y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional. Estos programas apoyan el desarrollo de infraestructuras, la interoperabilidad, la ciberseguridad y la transformación digital de los sistemas sanitarios. Además, el Reglamento del Espacio Europeo de Datos de Salud cuenta con apoyo financiero de los Estados miembros y de la Comisión, que prevé más de 810 millones de euros adicionales a través de distintos fondos. Chequia participa en estas iniciativas para reforzar sus capacidades en salud digital y preparar la aplicación del nuevo marco normativo europeo.
La reclamación checa pone de relieve la dependencia de los fondos europeos para mantener la modernización tecnológica de los sistemas sanitarios nacionales. El resultado de las negociaciones sobre el marco 2028-2034 determinará si la sanidad digital continúa recibiendo apoyo específico o debe competir en planes nacionales más amplios.
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